Vicios ocultos



Pregunta

“Le escribe una triste miembro de la iglesia que no puede desligarse de la pornografía. Pensé que ya había controlado eso y después de un año vuelvo a caer en esto que me avergüenza. Sin embargo, incoherentemente lo vuelvo a hacer. Estoy escribiéndole desde una cuenta con seudónimo. Estoy muy afligida por vivir así miserablemente y siendo mujer no saber controlar esto... además de sentirme tan lejos de Dios... a veces siento que no tengo esperanza en Dios y que me burlo de ÉL... No quiero ser como soy, ni como estoy.... así no tengo ánimo para participar en mi iglesia local aunque todos creen que soy una mujer virtuosa, consagrada a Dios... y no es así tristemente...”

Respuesta

Querida amiga:

Gracias por tu valentía al escribir. Entiendo que escribas con seudónimo, no hay problema, espero que la respuesta que te dé no sólo te ayude a ti sino a otras personas que puedan estar pasando por este problema.

En primer lugar, representas a una minoría. La mayor parte de la pornografía está dirigida a varones, de hecho, hay muy poca pornografía direccionada especialmente a la mujer.

Ahora bien, aunque te sorprendas el problema que enfrentas no es la pornografía, sino algo mucho más complejo. Los hábitos que generamos, en este caso la adicción a la pornografía, en la mayoría de los casos es simplemente la punta del iceberg, en otras palabras es un síntoma, no el problema en sí. Bien podría ser que hubieses desarrollado otra adicción, pero por muchas razones, optaste por este camino.

Las personas se convierten en adictas, de lo que sea, por muchas razones:
  • Problemas de autoestima. 
  • Abuso. 
  • Traumas. 
  • Conflictos en las relaciones interpersonales. 
  • Soledad. 
  • Falta de sentido para la vida. 
  • Huida o evasión. 
  • Tendencias genéticas.
En el caso de la pornografía habría que agregar a las causas anteriores, otros detonantes como:
  • Obsesiones. 
  • Curiosidad mórbida. 
  • Despertar sexual prematuro. 
  • Abuso sexual infantil.
En su búsqueda las personas optan por una adicción, porque de algún modo les sirve para evadir la situación de fondo que están enfrentando.

Lamentablemente, en este asunto la gente suele creer que eliminando el “problema” se resolverá la vida, pero no es así, sólo se ataca el síntoma, pero si no se busca llegar hasta las causas, el problema volverá a aflorar de una forma mucho más fuerte o el individuo optará por otro camino de evasión generándose otro problema en otra área de su vida.

Conducta compleja

Otro componente es que en cada desorden de la conducta hay factores de tipo bio-psico-social. Es decir, elementos de tipo biológico (por ejemplo, muchos adictos al alcohol tienen tendencia genética hacia el vicio); psicológico (predisposición a cierta actividad adictiva por falencias de tipo afectiva, por ejemplo); social (algunos hechos sociales desencadenan adicciones).

Eso implica que el camino que estás optando que es el de la espiritualización y la culpa, no te servirá para nada. Al contrario, agudizará el problema.

Lo que necesitas hacer es comprender la causa de tu adicción y para eso necesitas ayuda de un profesional competente. Busca una psicóloga o un psicólogo para que te realice un diagnóstico que te permita clarificar los antecedentes que tienes y poder elaborar un diagnóstico certero, cosa que yo, sin conocer más no podría. Por otro lado, debe hacerlo alguien que tenga la capacitación para realizarlo.

Espiritualizar

En otras respuestas que hemos dado en este post hemos hablado del problema de la espiritualización que consiste en dejarle a Dios nuestros problemas asumiendo nosotros una actitud pasiva frente al mismo.

La dinámica de la vida cristiana implica que Dios obra en lo que tú no eres capaz. Cuando haces lo posible Dios hace lo imposible. Haz tu parte y el resto déjalo a Dios. ¿Qué debes hacer?
  • Buscar un especialista. Nadie lo hará por ti, ni siquiera Dios. Busca a alguien que sea cristiano, no necesariamente de tu iglesia. En todas las congregaciones hay gente honesta y que conoce a Jesucristo. 
  • Alejarte de aquello que propicia tu adicción. Si sabes que estar sola frente al computador no te hace bien, instala tu computador en la sala, en un lugar visible donde haya otras personas. Saca el televisor de tu pieza para que no te veas tentada a ver algún vídeo porno, y ponlo en un lugar donde estén otros miembros de tu familia. 
  • Busca algún grupo de apoyo. Hay muchos grupos de apoyo para adictos a la pornografía. Busca en Internet o en tu ciudad. Se han creado grupos similares a los de alcohólicos anónimos con la misma dinámica. Lo especialistas señalan que esta es una buena medida, porque ayuda a las personas a ser contenidos por otros que entienden el problema. 
Ora, pero no pidiéndole a Dios que te libre, sino dándole autorización a Dios para que te de fortaleza, voluntad y ganas de vivir con sentido.

Buscar ayuda

También hemos señalado en otros post la tendencia de muchos religiosos a considerar que toda la ayuda viene de Dios. Eso es simplemente presunción e ignorancia. Cuando le escucho a alguien decir eso, le invito a no llevar su auto al mecánico sino arrodillarse al lado del vehículo para que venga un ángel a arreglárselo o cuando le duelan las muelas, a quedarse quieto con el dolor, esperando que venga otro ángel a darle un analgésico o simplemente curarle su dolor. Es absurdo, pero así de horrible es la ignorancia y la presunción.

Dios le ha dado inteligencia al ser humano para ser capaz de solucionar problemas de todo tipo. Por eso que tenemos medicamentos, luz eléctrica, vehículos y otros elementos, que Dios no dio, sino que fueron descubiertos por seres humanos.

Pedir ayuda no es ser falto de fe. No pedir ayuda demuestra tener una fe enferma. No saldrás sola de este problema, ya no saliste sola, así que busca a un profesional.

La iglesia

No te sientas mal por la iglesia y por lo que piensen los demás. No te olvides que en la iglesia estamos todos enfermos, a unos se les nota más y a otros menos. Algunos tienen máscaras más gruesas y otros más delgadas, pero el problema de todos es el mismo. La Biblia dice:
“No hay un solo justo, ni siquiera uno” (Romanos 3:10).
Esta condición nos alcanza a todos, incluyendo al pastor de tu iglesia. No dejes de ir a la iglesia, porque de algún modo la comunidad cristiana te ayuda a mantener tu fe viva.

Puedes hacer algo más que sólo asistir y es buscar a personas que necesiten ayuda en algún aspecto (no en el que tú padeces), y buscar ayudarles. Al ayudar a otros te ayudas a ti misma.

Conclusión

Lo que a ti te ocurre echa por tierra el mito de que la pornografía es cosa exclusiva de varones, lo cual, evidentemente no es cierto.

Confío en que no te quedes llorando ni lamiendo tus heridas, eso no te servirá, sino que levantarás la frente, buscarás ayuda y con la colaboración de Dios para lo que no puedas hacer por ti misma saldrás adelante.

No te olvides que quienes se refugian en Jesús pueden descansar. Jesús dijo:
“Vengan a mí todos ustedes que están cansados y agobiados, y yo les daré descanso” (Mateo 11:28).
No temas de Jesús, porque él nunca te rechazará, ni aún con la conducta más depravada. No les creas a quienes te predican diciendo que Dios no te acepta, él te acepta así, tal como eres, porque Dios sabe que él es el único que puede cambiarte. No esperes a cambiar para acudir a Dios, acude a él para que en su vínculo personal con él encuentres descanso.

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Tal como en las otras respuestas, publicamos la misma con autorización de la persona involucrada. Sin embargo, quienes nos preguntan a través de nuestro blog, asumen la autorización explícita para publicar la respuesta en el mismo sitio. 

Copyright: Dr. Miguel Ángel Núñez 
No se permite la publicación de este material sin la previa autorización del autor.

3 comentarios:

  1. El último párrafo me ha emocionado hasta las lágrimas... muchas gracias por escribirlo.

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  2. A la verdad esta realidad (adicción a la pornografía)es muy notorio en el género masculino, sugiero que se debe huir de inmediato al momento de encontrarse en una situación delicada como es la PORNOGRAFÍA y luego pedir a Dios humildemente ayuda...

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  3. Miguel, me sirvio tu respuesta pues mientras la leia llegue a pensar en un minuto, pues bueno dnde dejas a Dios en esta solucion!! y luego tus palabras en negro me respondieron GRITANDOME la respuesta!! LIBERTAD!! Somos tan libres que Dios nos deja solucionar nuestros problemas hasta nuestra capacidad, o sea si somos capaces de hacerlo, él no lo hara por nosotros!!

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