810525 Preguntas y respuestas

¿Qué hago si no me gusta como es mi esposo?


“Quisiera decirle a mi marido, pero hay sensaciones que pierden su valor en cuanto las convertimos en palabras” (Elvira Lindo)

“Estoy casada hace 13 años y hace 12 años que vengo hablando con mi marido de cosas que me molestan de él. Por ejemplo, no arregla la casa, no se encarga de las cuentas, nada de lo que empieza termina, hace la merienda y deja todo en la mesa, no lava lo que ensucia, nuestra vida es rutinaria, no es ambicioso en el buen sentido de la palabra, le pido que venga de trabajar y se bañe, se baña a las 22 horas. No me sostiene cuando estoy afligida y muchas cosas más. A veces siento que estoy casada con un niño, nos amamos, pero estas cosas han empezado a quebrar algo en mi. Hace 12 años que le digo que me molestan estas cosas, en todo ese tiempo hemos hecho terapia de pareja para no separarnos, pero cambia un mes y luego todo sigue igual. Puedo decir a favor de él que es un buen padre y trabajador, (sólo en su trabajo). Él dice que me ama y yo siento que es real, pero no entiendo su forma de amar. Estoy pensando en separarme, pero no sé si son motivos para hacerlo, porque no me pega, no hay abuso verbal, no me engaña. Me siento muy angustiada”.

Respuesta

La descripción que das, evidentemente, no es agradable, así que no pretendo cargarte más con algunas cuestiones porque vienes sufriendo hace doce años de lo mismo.


Límites y “decir”

Un problema común en muchas parejas es la dificultad que tienen para poner límites. Uno de los errores que has estado cometiendo todos estos años es que te has limitado a “decir” lo que no te gusta, pero no has puesto límites. Así que tu esposo nunca se ha tenido que ver confrontado con las consecuencias de sus acciones, salvo, seguramente, tus regaños y enfados porque él no hace lo que debería hacer.

Los límites no deben ser hacia él sino hacia ti. Eres tú la que debe establecer con claridad qué quiere vivir y qué no. Regañar, discutir, enojarse, no sirve de nada. Al contrario, a algunas personalidades lo único que hace eso es reforzarles su irresponsabilidad.

Te recomiendo que busques y leas el libro Límites de los Drs. Henry Cloud y John Townsend. En cualquier librería cristiana deberías encontrarlo. Estudialo, con lapiz y papel a mano para ir anotando aquellas cosas con las que te identificas y estableciendo en qué has actuado correctamente y en qué has fallado.

No puedes estar constantemente intentando poner límites a tu esposo, eso no funciona y además, desde el punto de vista ético y lógico, no es correcto porque él no es un niño, es una persona adulta que no se hace cargo de sus responsabilidades ni de lo que realiza.


No funciona decir, sino actuar.

En este caso debes actuar sobre tí mismo y establecer algunos criterios respecto a lo que se debe hacer.

Puedes decirle a tu esposo, por ejemplo: “Te pido perdón por haber sido regañona durante tanto tiempo y haber querido ponerte límites, sólo quiero que sepas que no voy a actuar más así, ahora trabajaré sobre mí misma. Eso implica, por ejemplo, que si no lavas lo que ensucias o haces la merienda y no limpias, la próxima vez cocinaré sólo para mi y los hijos, y cuando llegues tú tendrás que prepararte comida, y no haré más hasta que nos respetes”.

Probablemente, tu esposo que no está acostumbrado a que le digan eso, porque finalmente tú regañas y terminas haciendo lo que él no hace, no entenderá a buenas y primera, pero actúa haciendo lo que has dicho y poniendo el límite en ti que no estás dispuesta tolerar.

En relación al baño, por ejemplo, no es agradable estar al lado de una persona sucia, pero él no es tu hijo, así que no puedes controlar eso, pero si puedes decir: “Te amo, me gusta estar contigo, pero si no te bañas en el momento adecuado, entonces debes saber que me iré a dormir a la pieza de los niños o al sillón o a la pieza de los huéspedes” (esto último tú verás), el asunto es que tienes todo el derecho a establecer límites que sean adecuados para ti.


Funciones diversas

El otro asunto que me preocupa en tu carta es tu actitud un tanto maternal, porque no sólo lo tratas de niño, tú tienes la tendencia a actuar con él como mamá y eso no sólo no te corresponde, sino que además, deteriora tu relación matrimonial. No eres madre de tu esposo, eres su esposa, así que deja de apañarlo en cosas que no corresponden.

Sin embargo, noto un cierto sesgo machista en lo que escribes, porque esperas que él se haga cargo de cosas que supuestamente los hombres o varones deben hacerse cargo. Eso es no sólo un estereotipo absurdo, sino que tener ese tipo de expectativas deteriora las relaciones de pareja.

Pongo como ejemplo lo mismo que tú has señalado.

Arreglar la casa

Una cantidad enorme de mujeres sufre absurdamente porque espera que sus maridos sean fontaneros, carpinteros, albañiles y electricistas. Es decir, tener un macho al lado que sea capaz de solucionar todos los problemas de mantenimiento que surgen en la casa. Quiero decirte que eso es machista. No sé quién te lo puso en la cabeza, pero sólo esperarlo es absurdo, sino que te pones a ti misma una carga que no corresponde y a tu marido una presión inadecuada.

Algunos varones son expertos en arreglar cosas, les gusta, y además lo hacen bien. Otros son malos para hacerlo, y cada vez que lo intentan, en vez de arreglar, empeoran la situación haciendo que a la larga salga más caro. Y finalmente, hay otros, que simplemente, quieren llegar a su casa a descansar y les da lata tener que estar arreglando lo que se estropea. Si dices que tu esposo es trabajador en su trabajo y no en la casa, sospecho que es de este último grupo.

Deja de ser “pulga en el oido”. Conversa con tu esposo y hagan un presupuesto para arreglar lo que hay que arreglar. A menudo, sale más barato en términos de cansancio, costos y salud mental, contratar a alguien que arregle lo que se hecha a perder, que estar doce años como tú lo has estado, regañando con algo que no funciona. Hace doce años que deberías haberte convertido en experta en contratar a personas que te ayuden a arreglar lo que se estropea, y punto. Vive feliz y no seas “gotera continua” (Proverbios 19:13), porque no sólo vas a perder tu hogar, terminarás también enferma y agotada.

Encargarse de las cuentas

Del mismo modo como plantee antes, muchas mujeres esperan tener maridos expertos en finanzas. Quieren que sea él el que se haga cargo de las cuentas y ellas estar tranquilas sabiendo que todo ha sido pagado y listo.

Nuevamente, eso es machismo. Algunos varones les va bien haciéndose cargo de las cuentas, lo realizan de manera óptima y no se afligen. Otros en cambio, son pésimos para hacerlo. Olvidan boletas, no andan pendientes de pagar, y no porque no sean responsables, sino porque no tienen la habilidad para hacerlo.

Así que nuevamente, deja de quejarte. Establezcan un plan financiero. Si tú tienes la habilidad para encargarte de eso, hagan un presupuesto, y entonces, hazte cargo tú. En la actualidad existen muchas herramientas para no olvidarse. Los que tienen cuentas bancarias pueden establecer pagos automáticos para las cuentas que son rutinarias (agua, luz, gas, teléfono, etc.). Si no es tu caso, entonces, hagan un presupuesto de cuánto es más o menos lo que pagan mensualmente en los rubros fijos y aparten el dinero suficiente para pagar eso de manera oportuna y responsable.

Cuando mi esposa y yo nos casamos, el primer año fue difícil, porque mi esposa tiene serios problemas para comprar. Así que a menudo faltaban víveres, frutas y verduras, simplemente, porque ella no hacía provisión y si compraba no traía lo suficiente. Luego de regañar un año, de enojarnos, de discutir, pusimos las cartas sobre la mesa y ella me confesó que le molestaba comprar, que ir a la feria o al supermercado, para ella era un suplicio. Yo no tenía ese problema, así que desde ese día, esa fue mi responsabilidad. Hace 33 años que yo hago todas las compras en casa, y cuando salgo en algún viaje, hago las provisiones para comprar lo que sea necesario para que no falte en mi ausencia.

Pero a la inversa, pagar cuentas no es mi fuerte. Me carga tener que estar pendiente del recibo de la luz, el agua, el gas y el teléfono, pero ella es sumamente eficiente en todo lo que se refiere a dinero. Es ordenada, y lo hace bien. Así que pactamos, ella se encarga de todo lo que tiene que ver con dinero, pago de cuentas, diezmo, ofrendas, y yo vivo tranquilo. Así hemos funcionado bien por años, ahora tenemos un sistema de pago automático con el banco y nuestra cuenta bancaria, así que el asunto es más sencillo.

Lo que quiero decirte es que dejes de regañar. Enfócate en soluciones. Establece los límites de lo que él hace bien y lo que tú haces bien, y cada uno haga su esfuerzo en el ámbito donde mejor se desempeña. Te ahorrarás palabras enojosas y horas de estrés.

Rasgos de personalidad

Hay otras cosas que necesitan un tratamiento diferente. Por ejemplo, hablas de alguien que empieza y no termina. Si te refieres a “arreglar la casa”, es comprensible si no le gusta o no quiere hacerlo porque no es lo que desea hacer en su casa.

Sin embargo, si es procrastinador, es decir, una persona que siempre posterga, que no encara, y que no asume responsabilidad de lo que hace, estamos ante un problema de personalidad, y eso, no lo vas a solucionar tú, ni aunque fueras psiquiatra, psicóloga, orientadora familiar o trabajadora social. No puedes hacerlo, porque nunca tu esposo (y eso vale para los hijos), pueden ser tus pacientes, ni aconsejados ni orientados.

Él debe entender que tiene un problema de personalidad que lo hace postergar y no terminar lo que comienza, o no tener ambición en el buen sentido de la palabra.

Para poder ayudarlo, él necesita un especialista. Lo que puedes hacer es persuadirlo a pedir ayuda. Y he usado la palabra persuadir, porque no tienes derecho a disuadir (es decir a obligar).

Si tu esposo tiene un problema de personalidad, que es lo que imagino al leer lo que has escrito, sólo un especialista puede ayudarlo, no tú, aunque te cueste aceptarlo. No es tu paciente, busca la manera positiva de convencerlo de que precisa ayuda.

Divorcio

Si no quieres seguir con tu marido, es tu derecho. El matrimonio es un pacto de amor no una cárcel. Así que si quieres irte, hazlo, pero antes te ruego que consideres lo siguiente.

Aceptar lo aceptable


Hay cosas con las que se pueden vivir y otras que no son aceptables. Por ejemplo, es posible vivir con alguien que no limpia lo que ensucia, pero no con alguien que sea violento; es posible quedarse al lado de alguien que no sea cuidadoso en el orden, pero no al lado de alguien que te engaña.

Evalua lo que puedes aceptar y vivir con ello, y sopesa lo que tienes con lo que no tienes.

Tu esposo no ayuda tanto como quisieras, pero no te trata mal. Tu esposo no limpia lo que ensucia, pero es buen padre. Tu esposo no arregla cosas en la casa, pero es un buen trabajador y responsable. Es decir, ponlo en una balanza y piensa lo que tienes, no lo que no tienes.

Evalúa lo que tienes

No cuentas nada de ti, pero supongo que coincidirás conmigo en que no eres perfecta. También tienes tus errores y probablemente no los estás asumiendo.

Pon las cartas sobre la mesa. Tu eres alguien que ha estado rezongando por 12 años, y tu esposo se ha quedado, no te engaña y te ama. ¿No será que con eso te está diciendo algo?

Si estuvieras con un hombre que te maltrata y que además es sinvergüenza, sería el primero en decirte ¿qué haces en esa relación tóxica?

Si vivieras con una persona que te engaña y además no es buen padre, no dudes que te diría que quedarte en esa relación es poco sabio y destructivo.

Así que evalúa lo que tienes.

Si tu esposo es un buen padre y trabajador, tus hijos no entenderán tu separación, al contrario, te juzgarán y mal.

En cambio, si tu esposo fuera maltratador y engañador, y tú te quedarás con él tus hijos no lo podrían entender y al contrario, te juzgarían por haber sido irresponsable al quedarte a su lado.

Si después de lo que te digo quieres irte, es tu derecho, pero piénsalo bien. Porque de no variar tus expectativas puedes verte algunos años más, sola, rumiando tristezas y mucho, mucho más angustiada de lo que ahora estás. Nunca encontrarás a alguien perfecto, pero tampoco, nunca tú serás la mujer perfecta para nadie. Las buenas parejas se forman con personas que son realistas y aprenden a aceptar lo aceptable y vivir de manera sabia con lo que es difícil, aprendiendo a valorar lo que tienen, no lo que no tienen.

Así que elige.

________________________________

Todas las respuesta las publicamos con la autorización implícita de la persona involucrada. No se dan nunca detalles personales para no hacer pública la identidad de quien escribe preguntando. Quienes nos preguntan a través de nuestro blog o por email, asumen la autorización explícita para publicar la respuesta en este mismo sitio

Copyright: Dr. Miguel Ángel Núñez 
No se permite la publicación de este material en ningún medio
 sin la previa autorización del autor

¿Qué hacer si estoy confundida?



“La mujer perdona las infidelidades, pero no las olvida. El hombre olvida las infidelidades, pero no las perdona” (Severo Catalina)

PREGUNTA

“Nesesito un consejo quiero obrar de una manera correcta. Hace unas semana mi ex pareja y yo hemos salido como amigos y he visto que ha cambiado mucho para bien, pero de repente un día, ya al despedirnos me pregunto si aún sentia algo por él y si quería regresar. Actualmente yo tengo novio, unos años menor a mi, él me quiere y comprende, aunque a veces creo que toma nuestra relación como un juego ya que hubo un desliz el cual fue disculpado en su momento. Con el regreso de mi ex y sus preguntas me confundieron y no sé qué hacer”.

RESPUESTA

Querida amiga no pretendo ser juez tuyo ni de tus sentimientos, pero lo primero que se me viene a la mente es aquel dicho de Jesús: “Traten a los demás tal y como quieren que ellos los traten a ustedes” (Mateo 7:12 NBD). Otra versión dice: “Portaos con los demás como queréis que los demás se porten con vosotros” (BLP). En otras palabras, antes de actuar, deberíamos medir exactamente qué es lo que otras personas pueden sentir respecto a lo que vamos a hacer, evidentemente, las personas con las que nos relacionamos y se verán afectadas directa o indirectamente por nuestras decisiones.

Dicho esto, veamos en detalle algunos aspectos de tu carta.


Obrar de manera correcta

Me parece estupendo que quieras actuar de manera correcta, eso me dice que eres una persona que desea hacer las cosas bien para evitar problemas más adelante. No obstante, el hacer lo correcto, en muchos casos demanda decisiones drásticas que en ocasiones no estamos dispuestos a tomar. Por ejemplo, ¿qué crees que pensaría tu novio si estás cavilando sobre lo que quieres hacer? ¿Cómo te sentirías tú si tu novio hiciera contigo lo mismo que tu estás haciendo con tu ex, dándole espacio para que te hable de ese modo? Es correcto querer hacer las cosas bien, pero lo más adecuado en este momento sería que pensaras con cuidado sobre la propiedad de las acciones que estás tomando.

Si hago con otros lo que desearía que hicieran conmigo, entonces, eso puede detenernos a pensar en las consecuencias de lo que hacemos, porque habitualmente sólo pensamos en nosotros y no en otros, tal como parece ser tu caso.

El amor no es una cuestión de gustos sino de principios. Decidir y hacer lo correcto implica que no harías a otra persona lo que no quisieras que te hicieran a ti. ¿Qué tal si mañana te enteras que tu novio está flirteando con su ex y está dudando de seguir o no contigo?


Las oportunidades no nos buscan

Una verdad de perogrullo es que las oportunidades no nos buscan, somo nosotros los que buscamos y también creamos las oportunidades. Tu encuentro con tu ex y la posterior salida, no es ni inocente ni casual. Tu creaste la oportunidad, incluso para que él pensara que era posible pedirte que volvieras con él.

Si realmente hubieses querido hacer las cosas bien y no haber generado expectativas, no te encuentras con él a solas y menos sales en una cita de “amigos” con él. Si querías dialogar, pues, podrías haberlo hecho por teléfono, por facebook, o incluso, salir con un grupo de amigos donde estuviera presente tu novio.

Has fallado en ser honesta contigo misma y con el que cree, hasta ahora, que es tu novio. Así no funciona. Las parejas de novios deben ser honestas de otro modo, la cosa no funciona.

No es algo que a ti te gustaría vivir, precisamente, porque no has sido honesta. Nadie hace una proposición como la que hizo tu ex si no siente que le están dando la opción o la oportunidad para hacerlo. Si diste señales equivocadas, de manera inocente, bueno, es una posibilidad, pero en lo que escribes no veo eso, sino intencionalidad, así que no puedes actuar como si estuvieras confundida, porque no lo estabas cuando te citaste con él.


Desliz

Tengo que confesarte que me reí de la redacción de lo que escribiste. Tu novio es menor de ti varios años, y si lo tratas de infantil, en realidad, no es culpa de él sino tuya, al final de cuentas, es varios años menor y tú lo elegiste, probablemente él está viviendo una etapa distinta a la tuya, ¿de qué te quejas?

Al decir que “fue disculpado” me pareció que te ponías en una posición moral superior, si no es así, te pido perdón, pero la redacción eso me sugiere. Si él ha mirado a otra mujer, las razones pueden ser varias. Una es que no te ama lo suficiente y por eso se atreve a buscar a otra persona. Otra posibilidad es que tú lo tengas hastiado o ahogado, cosa común en mujeres que salen con personas más jóvenes, que tienden a ser más inseguras. Otra opción es que fue seducido y calló redondito como blanca paloma, en ese caso, sería inocente, pero no estoy seguro de que esa sea la opción.

Ahora, ¿si lo has perdonado, por qué traes a colación el tema? Cuando se perdona, se perdona. Se tira, como dice la Biblia, “el pecado al fondo del mar”, una manera simbólica de decir que una vez que se ha perdonado el siguiente paso es olvidar. Si lo mencionas es porque en realidad, estás picada (como diríamos en mi país) o enojada, en ese caso, para bien de él y tuyo, debes evaluar la situación y si realmente quieres seguir con él, jugártela, porque de otro modo, no funciona la cosa.


Tomar una decisión honesta

El amor es una decisión.

No puedes jugar con los sentimientos y emociones de una persona, ni de tu novio ni de tu ex. No es justo, no es correcto y no te llevará a ninguna parte. Si realmente tienes tanta confunsión y no sabes qué hacer, entonces, debes terminar la relación con tu novio y no entrar en una relación con tu ex, hasta que hayas definido realmente lo que quieres, de otro modo, la que está actuando aquí de manera infantil eres tú y no tu novio.

Si elegis amar, hazlo con honestidad, y de la manera en que quisieras que a ti te amaran. No de la forma en que lo estás haciendo porque de esa manera te confundes más y también llevas a confusión a las personas que están a tu lado. Como dice el escritor Barton Goldsmith: “La confianza en las parejas puede ser definida como el saber que las intenciones de tu compañero siempre serán honorables. La falta de honestidad puede desgastar la base de una relación, dejando una pareja confundida e insegura acerca de su conexión y de su vida”, y eso es precisamente lo que te está ocurriendo por no ser honesta.

Cuando tenemos la certeza de que hemos elegido por la pareja correcta, entonces, no tenemos dudas y perseveramos en esa relación haciendo todo lo posible para que funcione. Una relación de pareja es esfuerzo conjunto para que funcione. No es tarea de uno sino de dos.

________________________________

Todas las respuesta las publicamos con la autorización implícita de la persona involucrada. No se dan nunca detalles personales para no hacer pública la identidad de quien escribe preguntando. Quienes nos preguntan a través de nuestro blog o por email, asumen la autorización explícita para publicar la respuesta en este mismo sitio

Copyright: Dr. Miguel Ángel Núñez 
No se permite la publicación de este material en ningún medio
 sin la previa autorización del autor


El amor no se mendiga


PREGUNTA

"Tengo una relación de cuatro años, pero no se qué pasa. Desde el año pasado él se puso un poco indiferente. El año pasado me dijo que quería un tiempo de tres meses, le di sólo 2 meses porque no podía soportar que estuviera lejos de mi. Luego de 2 meses hablamos y regresamos. Estuvimos bien hasta hace 2 semanas, por que me volvió a decir el darnos tiempo de 6 meses, sólo porque le dije que era hora de formalizar y me respondió que no se sentía preparado por eso me pidió tiempo. Yo pienso que tal vez tenga otra relación. Trabajamos en distintos lugares y no nos vemos más que una vez a la semana. Hace una semana lo busqué, hablamos y me dijo que esa decisión que tomó era la definitiva. Le dije que yo no estaba de acuerdo, es mejor seguir y si funciona continuábamos y si no ahí lo dejáramos. A veces me llama (creo que cuando se acuerda). Cuando yo le llamo se molesta. No lo quiero perder, yo lo amo".

RESPUESTA

Apreciada amiga:

Gracias por escribir, se necesita valentía para hacerlo. Espero que leas la respuesta completa porque de verdad creo que te estás equivocando a fondo. No te conozco, pero si te conociera, te diría en primera: "Abre los ojos, ¿qué estás haciendo?"

El amor no se mendiga

La frontera entre la obsesión y el amor es muy sutil. Muchas personas, con buenas intenciones, pero mal enfocados, creen que insistir es una muestra de amor, cuando en realidad, es síntoma de una patología de la personalidad.

No sé qué ha ocurrido en tu experiencia personal, pero tienes que entender que el amor es una experiencia que se basa en la elección libre y soberana de una persona que elige amar. Tal como es una elección libre, nadie puede ser obligado a amar, así que no se trata de que tú no quieras que él se vaya de tu lado, aquí se trata de que él tiene todo el derecho del mundo a no querer amarte. Si no lo entiendes, y no lo aceptas, no sólo te dañarás muchísimo, sino que además, harás la vida de él o de cualquier persona que ames algo muy difícil de vivir.

¿No se te ha ocurrido pensar que él no quiere estar contigo y no sabe cómo decírtelo porque tú eres posesiva? 

No se puede poseer a una persona. Se poseen objetos, cosas, pero nunca personas. No lo puedes mantener a tu lado a la fuerza y cuatro años son tiempo más que suficiente como para darse cuenta. El amor no se mendiga, se otorga y se recibe, pero no puedes andar mendigando, porque de otro modo, sólo obtendrás migajas y de mala calidad.

La inseguridad y el amor

La inseguridad y el amor son mala combinación. Nunca me ha gustado eso de "darnos tiempo", no es sabio y a la postre, daña mucho. La relación resulta o no resulta, no hay medias tintas. Así como no puedes estar "medio enferma" o "medio contagiada de sarampión", no puedes estar "medio enamorada". El amor o está o no está. Pensar de otra manera termina por convertirte en una persona que se aferra a lo imposible y al final de cuentas, terminas dañada.

No sé por qué él ha actuado así, pero su inseguridad es una señal de que no hay amor. En tu caso, no aceptarlo, es una evidencia de que no has entendido el sentido del amor, lo que es, sin duda, un rasgo de tu carácter que es preocupante.

Amar es un arte, como dice el escritor mexicano-alemán, Erich Fromm, y tiene la razón. No es algo que te llegue de manera automática, sino que se aprende, se desarrolla, se pule, se educa... y en ese sentido, tienes mucho que aprender. Lo primero es que el amor es un acto voluntario, nadie puede ser obligado a amar a la fuerza.

Si lo sigues llamando, es evidente, que tienes un conflicto no resuelto. Si él se enoja, y tú no captas el mensaje, entonces, tienes un conflicto muy serio respecto al amor. 

Déjalo ir

Si de verdad lo amas, déjalo ir. El amor libera, no esclaviza. En ocasiones, el mayor acto de amor es dejar libre a quien no te ama, al menos de la forma en que tú deseas.

Si lo dejas ir, es la única manera en que crecerás y podrás abrir los ojos a una realidad diferente. 

Mereces que te amen y no que obligues a otra persona a amarte a la fuerza. Eso no es digno para ti y tampoco es sabio.

El amor se construye sobre la base de la dignidad, el respeto y la libertad. En este caso, estás arriesgando tu dignidad en una relación donde la otra parte no tiene la misma perspectiva que tú. Por otro lado, arriesgas que te falten el respeto, ya te lo estás faltando a ti misma, al insistir en una relación donde él te ha dicho de varias maneras que no quiere seguir. Y, finalmente, estás jugando con su libertad... no se trata de lo que tú quieras, la relación de pareja es un proyecto que se construye de a dos, no sólo una parte.

Conclusión

Es probable que no quieras escuchar estas palabras, pero no son consejero para adularte ni orientador para hacer lo contrario. Corta la relación, no llames más, ten respeto de ti misma, cuida tu dignidad. 

Sana el dolor. Vive el duelo. Construye una vida donde la dignidad sea un valor fundamental. Cuando el amor toque a tu puerta debe ser de manera voluntaria y de alguien que piense que estar contigo es la mejor idea del mundo, lo que le quita el sueño, y no, como en este caso, que parece una pesadilla. 

Dios te bendiga


________________________________

Todas las respuesta las publicamos con la autorización implícita de la persona involucrada. No se dan nunca detalles personales para no hacer pública la identidad de quien escribe preguntando. Quienes nos preguntan a través de nuestro blog, asumen la autorización explícita para publicar la respuesta en este mismo sitio

Copyright: Dr. Miguel Ángel Núñez 
No se permite la publicación de este material sin la previa autorización del autor.

El diálogo siempre es necesario



PREGUNTA

"Estoy de novia con un hombre con el cual me siento muy bien completa, y nos casaremos en el verano, y me han ofrecido trabajo en otra ciudad, con un buen sueldo y proyección en el ámbito laboral, sin embargo eso implicaría alejarme de mi familia ,para emprender una aventura en tierras lejanas a más de dos días de viaje en bus.

Lo que me complica del viaje es el clima, especialmente la lluvia que no hay donde vivo actualmente y que en el lugar donde estoy trabajo una cantidad menor de horas. También me aflige el hecho de que mi novio se puede trasladar, pero no con el mismo cargo que tiene, bajaría su rango, pero Él está dispuesto a irse conmigo, a emprender este vuelo que es lo que siempre he querido hacer, pero a veces siento que soy egoísta con él, porque yo tendré un buen trabajo una carga horaria extensa y saldré de mi ciudad, pero él tendrá que bajar su rango. Estoy en el dilema de irme lejos o quedarme estoy. Estaba segura antes de irme, pero tengo esta sensación aunque él no la menciona. ¿Qué hago?"


RESPUESTA

Apreciada amiga:

Gracias por escribir. Hay situaciones que no son fáciles de resolver, pero te felicito que quieras hacerle frente, porque no se saca nada con esquivar un asunto difícil, es importante hacerle frente.

Te contestaré entre líneas para ser más claro y con los puntos más importantes que presentas.

Tu esposo es tu familia

Estoy de novia con un hombre con el cual me siento muy bien completa, y nos casaremos en el verano, y me han ofrecido trabajo en otra ciudad, con un buen sueldo y proyección en el ámbito laboral, sin embargo eso implicaría alejarme de mi familia, para emprender una aventura en tierras lejanas a más de dos días de viaje en bus.

Hay un error en lo que planteas... cuando te casas, tu familia de origen pasa a segundo lugar, y tu esposo y los hijos que eventualmente van a llegar se constituyen en tu familia. Eso no significa abandonar a los padres y hermanos, sino establecer prioridades.

Ahora bien, el que te ofrezcan un trabajo con mejores proyecciones siempre es bueno, pero cuando uno se casa, no puede pensar sólo en sí mismo, sino en un PROYECTO DE VIDA JUNTOS. Lo que elegimos debe ser aceptable para ambos. Eso implica dialogar y tomar acuerdos que satisfagan a los dos.

A menudo, se transmite la idea de que los proyectos de vida en una pareja tienen que estar en función del esposo. Esa es una cosmovisión sexista y machista, lo que corresponde, es un proyecto que ayude a ambos. En ocasiones el varón esperará por su propio desarrollo en tanto la esposa se proyecta y viceversa. Cuando es unilateral sólo en función del esposo, se produce una injusticia de hecho, que no sólo trae frustración, sino que además a largo plazo, provoca que uno o los dos, finalmente no estén contentos con los logros que han obtenido en esa relación.

Por otro lado, lo que decidan debe ser en términos de equidad, es decir, que debe ser como un puente de ida y de vuelta, ambos deben recibir lo mejor de la relación. Algunos han vendido la idea de que para que la relación funcione siempre alguien tiene que ceder, pero eso no es justo, y porque además, socialmente se espera a menudo que la que ceda sea la mujer. Lo correcto es llegar a acuerdos. La vida avanza, el tiempo pasa, y es fundamental elegir lo que sirva para ambos, no sólo para uno de la pareja.

Todo tiene arreglo

Lo que me complica del viaje es el clima, especialmente la lluvia que no hay donde vivo actualmente y que en el lugar donde estoy trabajo una cantidad menor de horas.

El clima es importante, no es un asunto menor, aún cuando existen personas que minimizan el asunto.

Por ejemplo, si alguien es depresivo, un clima nublado y con poco sol no ayuda. Si alguien padece de problemas asmáticos, un lugar demasiado húmedo o demasiado seco, tampoco sirve. Por lo tanto, es importante evaluar, porque no es cosa menor elegir un lugar adecuado para las realidades diferentes de cada individuo. No siempre se pueden elegir las condiciones absolutamente óptimas, pero al menos, se puede llegar a buscar un punto intermedio a la hora de la elección de un lugar donde vivir.

El segundo punto, no pesa ahora, pero, ¿qué tal mañana si decides tener hijos? Siempre es mejor tener más tiempo cuando hay hijos que menos. Si estás en un trabajo que te demanda menos horas de trabajo, evidentemente, tendrás más tiempo para estar con tus hijos, si es que eventualmente quieres tenerlo.

Tener hijos para que sean criados por una nana u otra persona, por muy confiable que sea, nunca es igual que sea la misma madre. Por lo tanto, si estás pensando tener hijos, piénsalo bien, porque a la hora de la maternidad estos detalles pesan mucho.

Un proyecto conjunto

También me aflige el hecho de que mi novio se puede trasladar, pero no con el mismo cargo que tiene, bajaría su rango, pero Él está dispuesto a irse conmigo, a emprender este vuelo que es lo que siempre he querido hacer, pero a veces siento que soy egoísta con él, porque yo tendré un buen trabajo una carga horaria extensa y saldré de mi ciudad, pero él tendrá que bajar su rango. Estoy en el dilema de irme lejos o quedarme estoy. Estaba segura antes de irme, pero tengo esta sensación aunque él no la menciona. ¿Qué hago?

Si tu novio está dispuesto a renunciar para verte feliz, bien por él y por ti. Si se siente presionado porque de alguna manera se ha visto presionado o chantajeado por ti, mal por ti y por él.

Cualquier decisión que tomen debe ser una decisión conjunta, no unilateral. Si él no habla, y tú no sacas el tema, está mal. Conversen, elaboren los pro y contra.

Un ejercicio que pueden hacer es tomar pequeñas hojas de papel, cada uno y hacer dos montones, uno que contenga los pro y otro los contra.

Escriban cada uno de manera individual, una tarde que tengan tiempo, y no estén presionados por nada. Es como un murmullo de ideas. Luego, cuando hayan terminado, vayan escribiendo lo que escribieron en una hoja aparte, una para pro y otros contra. Evalúen en qué coinciden y en qué difieren.

Podrían hacer lo mismo, pensando en "cómo se sienten" cada uno con la situación. 

Lo importante es que dialoguen, no pueden tomar una decisión tan trascendental sin evaluar adecuadamente lo que harán. El costo de no dialogar puede ser muy grande para ambos.

Conclusión

Cualquiera sea la decisión que tomen deben hacerla en consenso, no viendo el futuro inmediato sino el largo plazo, pensando incluso en hijos, familia, educación y todo lo que demanda construir un proyecto de vida que realmente sea eficaz en términos de calidad de vida. No siempre recibir un mejor sueldo con más horas de trabajo, es mejor en términos de calidad de vida.

Cuando decidieron ser pareja, como la palabra lo dice, decidieron andar en "par" no de manera "impar". Eso implica dialogar, llegar a acuerdos, consensos, términos medios, mejores alternativas que dejen contentos a ambos, etc. No es fácil, pero esa vía siempre es mejor que pensar en uno solo. Recuerda que al casarte reemplazas el "yo" y el "mi" por un gran "nosotros".

Dios te bendiga.


________________________________

Todas las respuesta las publicamos con la autorización implícita de la persona involucrada. No se dan nunca detalles personales para no hacer pública la identidad de quien escribe preguntando. Quienes nos preguntan a través de nuestro blog, asumen la autorización explícita para publicar la respuesta en este mismo sitio

Copyright: Dr. Miguel Ángel Núñez 
No se permite la publicación de este material sin la previa autorización del autor.

El amor no es suficiente


PREGUNTA

"Empecé una relación con una persona a la que siempre quise mucho pero él estaba en pareja, tuvo una nena a los 17 años, después se separó formó otra familia tuvo un nene que tiene 5, se llevan 11 años con la hermanita. Él hace un año se separó de su segunda esposa y empezamos a salir. 

Nuestra relación empezó de manera muy traumática ya que empezó apenas él se separó. Nuestras familias (padres y hermanos) eran muy íntimas lo que ocasionó que nuestra relación causase un gran impacto en nuestras familias. Yo conocía a sus nenes y a su ex-pareja.

Nos costo mucho salir adelante por las circunstancias en las que estábamos, y además también ya que nuestros caracteres son muy parecidos y chocamos mucho. Después de casi un año de pareja, estamos conviviendo desde marzo, estamos pasando por una situación muy complicada, o cambiamos o nos dejamos, nos amamos mucho, es mas hace do fines de semana estuvimos separados tres días y volvimos nos extrañábamos, nos necesitábamos, y decidimos intentar de nuevo, pero ahora estamos mal otra vez. 


Estamos cansados pero yo no quiero que se termine nos queremos y mientras haya amor se puede mejorar a pesar de los caracteres. Nos cuesta también encarar proyectos dada nuestra inestabilidad de pareja y también que él está mas cauteloso ante sus pasos dado que ya tiene dos hijos con dos madres diferentes y es como que lo nuestros siempre queda sujeto a los chicos ya sea casa, hijo, o viaje. Todo siempre sujeto a los hijos.

No se que hacer, me resisto a dejar nomas que se termine. ¿Me podrían ayudar?"


RESPUESTA

Apreciada amiga:

Al leer tu carta, lo primero que me viene a la mente, es que "la realidad supera a la ficción". Quiero responder con detalle lo que me preguntas, y quiero hacerlo de la manera más asertiva, sin herir susceptibilidades, pero a veces, responder con honestidad, puede provocar que alguien no le guste leer lo que le dicen. Por favor, lee lo que escribo con cuidado, no pretendo juzgarte, pero si darte una orientación que sea lo más honesta posible.

El peligro de los embarazos adolescentes

"Empecé una relación con una persona a la que siempre quise mucho pero él estaba en pareja, tuvo una nena a los 17 años, después se separó formó otra familia tuvo un nene que tiene 5, se llevan 11 años con la hermanita. Él hace un año se separó de su segunda esposa y empezamos a salir"

El amor no tiene nada de malo, es una bendición, sin embargo, una sola frase tuya da luces para comenzar a entender la historia que me cuentas. "Tuvo una nena a los 17 años". Los embarazos adolescentes marcan el resto de la vida, la mayoría porque no está preparado para hacerse cargo de un niño, y otros, porque aparte del error de embarazarse siendo niños aumentan otro equívoco al casarse o unirse en pareja siendo tan jóvenes. No están preparados para la paternidad, menos lo estarán para el matrimonio. Así que no es extraño que el primer matrimonio fallara.

Pero el asunto no para ahí, es más complejo aún. Como el proceso de aprendizaje se detiene por un embarazo prematuro y luego con una matrimonio a destiempo, la mayoría no sólo termina en divorcio, sino que en relaciones fracasadas, no es raro encontrar a adolescentes que son padres prematuros, con una o dos parejas posteriormente, porque tienen un serio problema en su crecimiento.

De allí la importancia de desalentar los embarazos adolescentes, y por sobre todo, los matrimonios forzados por las circunstancias, que en nada contribuyen, ni para las criaturas gestadas en esa situación, ni para los que contraen matrimonio en un momento de la vida donde deben estar viviendo otro tipo de experiencias.

Un clavo no saca otro clavo

"Nuestra relación empezó de manera muy traumática ya que empezó apenas él se separó. Nuestras familias (padres y hermanos) eran muy íntimas lo que ocasionó que nuestra relación causase un gran impacto en nuestras familias. Yo conocía a sus nenes y a su ex-pareja".

Un divorcio es equivalente a una muerte, por lo tanto, se debe vivir el proceso del duelo de una manera normal, sin apresurarlo. Iniciar una relación de pareja, apenas se ha terminado un vínculo, donde además hay hijos, no sólo es poco sabio, es definitivamente, un error. No ayuda a superar el duelo y trae la complicación de una relación que no alcanza a cuajar porque se tienen que superar las consecuencias de las relaciones pasadas.

No conozco las razones por las que terminó con su segunda esposa, pero es sintomático que tenga dos matrimonios fallidos, y también es sintomático que tú te unas a él. Algo no está bien, porque salir de la hoguera para caer en las brazas de una hoguera diferente, no es sólo un indicador complejo, también habla que de alguna manera la inteligencia emocional de él y la tuya no son las más estables que digamos. Lo correcto habría sido esperar, no se iban a morir si esperaban un poco, pero tal vez se habrían ahorrado más de algún problema.

Él pudo haberse enamorado de ti por las razones incorrectas. Eso de que un clavo saca a otro clavo, no sólo es un adagio falso, sino que resulta ser absolutamente absurdo. La única manera posible de comenzar una relación de pareja, es haber sanado completamente de las heridas que provocaron la ruptura anterior y haber hecho la suficiente introspección personal para haber entendido los errores propios y haber pedido ayuda de ser necesario, para no volver a repetirlos. En este caso, no veo ni lo uno ni lo otro.

Cambiar, dejar, o entender

"Nos costo mucho salir adelante por las circunstancias en las que estábamos, y además también ya que nuestros caracteres son muy parecidos y chocamos mucho. Después de casi un año de pareja, estamos conviviendo desde marzo, estamos pasando por una situación muy complicada, o cambiamos o nos dejamos". 


Es evidente, te has unido a un hombre con un gran pasado, con una carga familiar equivalente a un edificio de 21 pisos. No puedes esperar que la situación sea fácil, más aún cuando ha tenido dos relaciones fallidas, nadie andaría feliz por la vida, a menos que tenga un problema mental o sea absolutamente inconsciente de lo que ocurre.

El que estén teniendo muchos problemas o estén chocando es simple evidencia de que comenzaron en un momento inadecuado. Para todas las parejas es difícil aprender a vivir juntos. Ninguna logra congeniar de la noche a la mañana, de hecho, las estadísticas muestran que se necesitan entre seis y dos años de vivir como pareja juntos, como para poder decir que están en un vínculo donde comienzan a engranar, no es cosa sólo de voluntad, sino también de aprendizaje. Aprender a vivir con una pareja es como subir una montaña, a veces el trayecto es arduo, aunque al final del camino, siempre se siente la satisfacción de haberlo logrado, pero, no se llega a la cima sin haber hecho el esfuerzo, los que abandonan a mitad del camino nunca logran disfrutar la experiencia de la victoria.

Puedes abandonar, sería la salida más fácil, pero más de alguna vez te estarás preguntando "¿y si lo hubiera intentando?" y esa pregunta, siempre es corrosiva.

Es mejor abandonar una relación luego de haber hecho todo lo posible por recuperarla, y siempre con ayuda de alguien preparado, porque a menudo los que están en medio de un conflicto tienen dificultades para entender con claridad todo el panorama.

Así que la decisión es tuya, abandonar con la posibilidad de que te recrimines a ti misma por no haber hecho lo posible, o abandonar, después de tener la certeza que hiciste tu mejor esfuerzo para que resultara, pero eso no fue posible.

El amor no es suficiente

"Nos amamos mucho, es mas hace dos fines de semana estuvimos separados tres días y volvimos nos extrañábamos, nos necesitábamos, y decidimos intentar de nuevo, pero ahora estamos mal otra vez"

Tú y tu pareja son la clara evidencia de que el amor no es suficiente. El mito romántico de que el amor permitirá superar todas las dificultades, no es más que eso, un mito. La realidad es que se necesitan otros elementos para poder continuar con sentido:

Aprender a amar. El amor no es automático, se precisa aprender. En la psicología de las emociones, se sabe con certeza que los afectos se educan, de otro modo no se avanza más que por caminos tortuosos de autoengaños.

Solicitar ayuda. Muchos son reacios a pedir ayuda, pero es importante hacerlo. Los buenos orientadores familiares y los terapeutas, lo que hacen es servir de espejo para que la pareja pueda ver su realidad completa, sin autoengaños.

Ser honestos. Muchas parejas no son honestos. No dicen lo que realmente sienten, a veces por temor a dañar a su pareja y otras, porque tienen miedo de emprender una experiencia en solitario, lo que sin duda es negativo, porque quedarse con alguien por temor a la soledad es tan malo como estar solo porque tengo miedo a la compañía. Hay que estar por las razones correctas, y esa es compartir la vida, no anularla.

Deja de leer cuentos de Disney

"Estamos cansados pero yo no quiero que se termine nos queremos y mientras haya amor se puede mejorar a pesar de los caracteres"

Sólo en las películas de Disney se termina con "y fueron felices para siempre", la realidad es que la felicidad es algo que da trabajo y se logra con esfuerzo. Hay que trabajar para ser feliz, no esperar que te llegue de manera automática.

Los caracteres pueden mejorar, la vida también, pero deben pedir ayuda, de otro modo, estarán dentro de un tiempo tan mal como ahora.

Los hijos no son una mochila que se deja

"Nos cuesta también encarar proyectos dada nuestra inestabilidad de pareja y también que él está mas cauteloso ante sus pasos dado que ya tiene dos hijos con dos madres diferentes y es como que lo nuestros siempre queda sujeto a los chicos ya sea casa, hijo, o viaje. Todo siempre sujeto a los hijos".

¿Qué esperabas? En buena hora que sea así, eso significa que él no es como muchos padres que se divorcian de las madres y abandonan a los hijos.


Si te enamoras de él, tienes el deber de amar a los hijos, y si no estás dispuesta, mejor deja todo aquí y vete tranquila, así no dañarás a nadie. Sus hijos no son una mochila que se puede dejar tirada a voluntad, estarán en tu vida todo el tiempo que estés con él, te guste o no, así que es mejor que si quieres ser seria, que te guste, o de otro modo, estás en el lugar equivocado y con la persona errada.

Hacerse cargo

"No se que hacer, me resisto a dejar nomas que se termine. ¿Me podrían ayudar?"


Es una ley de la vida que nadie puede hacer nada por ti a menos que tú estés dispuesta. En realidad, la mejor ayuda va a venir de ti misma, el día en que te decidas a hacer lo correcto.

Sé que no estás casada y vives con él, continuar así no es bueno para tu estabilidad ni para la de él. Un matrimonio formal no es la panacea, pero al menos envía un mensaje poderoso: Te amo lo suficiente como para jugármela por ti e involucrarte en mi proyecto de vida. Del mismo modo, cuando alguien no quiere formalizar su relación, el mensaje también es poderoso: No te amo suficientemente como para comprometerme contigo por el resto de la vida. En ambos casos, las consecuencias son radicales.

No me has hablado de Dios, pero quiero terminar diciéndote que la presencia de Dios en la vida de una pareja es el poder que les da la posibilidad de enfrentar la vida y los conflictos que surgen de una manera diferente. Tal como dice alguien que se equivocó muchas veces, e hizo sufrir a muchas mujeres y niños, Salomón, que escribió, tal vez pensando en sus malas decisiones:
"Si Jehová no edifica la casa, en vano trabajan los que la edifican; si Jehová no guarda la ciudad, en vano vela la guardia" (Salmo 127:1)
Dios te bendiga

________________________________

Todas las respuesta las publicamos con la autorización implícita de la persona involucrada. No se dan nunca detalles personales para no hacer pública la identidad de quien escribe preguntando. Quienes nos preguntan a través de nuestro blog, asumen la autorización explícita para publicar la respuesta en este mismo sitio

Copyright: Dr. Miguel Ángel Núñez 
No se permite la publicación de este material sin la previa autorización del autor.

El indicador de la indiferencia


PREGUNTA

"Mi pregunta es la siguiente: tengo una relación de novios por dos años y como toda relación hemos pasado por varias etapas, últimamente hemos tenidos constantes discusiones por la falta de comunicación más que todo por las ocupaciones y el trabajo, pero cuando hay un día que es para los dos el prefiere ocuparse en más cosas aún o simplemente el tiempo que compartimos ya no parece ser agradable, yo he conversado con Él y le he dicho lo que siento y el siempre permanece callado o se va y me da la espalda. Hemos hablado de casarnos y a él le emociona mucho la idea porque siempre habla de formar una familia conmigo pero la actitud anterior que le expliqué me hace dudar ya que siempre que sucede un problema y quiero conversar él toma la misma actitud indiferente, todo se ha vuelto monótono y por mucho que lo converse con él siempre da la espalda y hace como si nada ha sucedido. ¿Qué puedo hacer?"

RESPUESTA

Apreciada amiga:

Te contestaré entre líneas, tomando el mismo sentido de tu carta, para ser lo más claro posible.

El mito de la comunicación

"Tengo una relación de novios por dos años y como toda relación hemos pasado por varias etapas, últimamente hemos tenidos constantes discusiones por la falta de comunicación más que todo por las ocupaciones y el trabajo".

Llevas dos años de novia, durante todo ese tiempo han pasado por varias etapas, eso es normal. Todas las parejas viven lo mismo, su relación se va consolidando, y viven diferentes momentos. Lo que no es correcto es lo que señalas después.

La comunicación no es el problema, ese es un mito. La falta de comunicación siempre es un síntoma, no la causa del problema.

Definitivamente, cuando las parejas desean dialogar, lo hacen. Cuando alguno de los dos no quiere comunicar, también se observa. Tu novio, no quiere hablar, y las razones pueden ser varias.

a. Decidió no amarte y le falta valentía para decírtelo.
b. Hay cosas en la relación que no le agradan, y no tiene el coraje para decírtelo.
c. Decidió amar a otra persona, y no sabe cómo confrontarte.

Decir que tienes problemas, porque no tienes buena comunicación, es ingenuidad. Las parejas que quieren comunicarse, siempre encontrarán la manera, porque el amor les ayuda a buscar la forma, las palabras y la ocasión.

Si no lo confrontas, definitivamente, para hablar donde él te diga exactamente qué está pasando, estás perdiendo el tiempo y energía en una relación que no va a ninguna parte.

El mensaje de las prioridades

"Cuando hay un día que es para los dos el prefiere ocuparse en más cosas aún".

Las personas suelen "hablar" de muchas formas, y él, con su actitud te está hablando, te está diciendo que sus prioridades están en otro lado, y que definitivamente, tú no eres su prioridad.

Ese mensaje es poderoso, y si no lo entiendes, y si sigues adelante, es porque o no quieres escuchar y te estás autoengañando o definitivamente, eres demasiado ingenua.

Cuando alguien ama, la persona amada es la primera prioridad en su vida, después de Dios. No importa nada más y lo que él te está diciendo es: Tu no eres mi prioridad. Si te proyectas hacia el futuro, lo que te espera es una vida de mucha aflicción.

El indicador de la alegría

"El tiempo que compartimos ya no parece ser agradable".

La relación de pareja es para pasarlo bien, así mismo como lo lees. Disfrutar, reír, vivir momentos inolvidables... y lo que estás viviendo es simplemente un indicador de que aquí la relación no existe.

De alguna manera tu mente te está enviando un mensaje y te estás negando a verlo. Muchas veces nos aferramos a la última esperanza, y esperamos, infructuosamente a que las cosas cambien, pero cuando no estamos atento podemos evitar observar las evidencias, que en este caso son obvias. ¿Qué esperas? ¿Sentirte más mal que ahora para tomar una decisión?

El maltrato pasivo

"Yo he conversado con Él y le he dicho lo que siento y el siempre permanece callado o se va y me da la espalda"

¿Te imaginas casada con una persona así? Con alguien que no te respeta lo suficiente que ni siquiera se da el trabajo de responderte y se va dejándote con esa sensación de impotencia que da observar la espalda de alguien que dice que ama, pero con los hechos lo niega.

Hay muchas formas de violencia, y ésta es una de ellas. El silencio y la indiferencia, son formas de violencia pasiva. También lo es el negarse a comunicarse y alejarse, sabiendo lo que provoca en la otra persona, porque supongo que es inteligente. Hay que ser inteligente para dañar premeditadamente a otra persona con el silencio y la indiferencia.

Si te llegas a casar con un hombre así, tendrás una larga y penosa vida, llena de sufrimiento y amargura. No se construye pareja solos, y en esto, tú estás sola. Es como bailar con alguien imaginario, él simplemente, se fue de la pista y tu sigues intentando que resulte.

La indiferencia es un indicador poderoso de desamor, como dice el escritor Aldous Huxley: "La indiferencia es una forma de pereza, y la pereza es un síntoma de desamor. Nadie es haragán con quien ama".

No se se hace matrimonio en silencio

"Hemos hablado de casarnos y a él le emociona mucho la idea porque siempre habla de formar una familia conmigo pero la actitud anterior que le expliqué me hace dudar ya que siempre que sucede un problema y quiero conversar él toma la misma actitud indiferente".

No estoy seguro de que sea completamente cierto el "hemos hablado", porque por lo que describes, la que habla eres tú y el que calla es él.

Un matrimonio es un proyecto de dos personas que sueñan, ríen pensando en el futuro, viven cada instante con alegría, con la expectativa de algo hermoso.

Tus dudas son válidas, tu mente te está diciendo algo pero tus emociones se niegan a escuchar. No sería malo que dejaras que tu razón se ponga de acuerdo con tu emoción, porque ya hace rato sabes lo evidente, pero simplemente, te niegas a escuchar.

Formar un matrimonio en estas condiciones, es simplemente, exponerse a una relación de alto riesgo. 

Ya te falta el respeto al no escucharte y dejarte para no encarar, ¿qué esperas? ¿que lo próximo sea un golpe para darte cuenta?

Pensar antes que sentir

Me preguntas qué puedes hacer, la respuesta es sencilla: Escúchate a ti misma que tu mente hace rato que te está hablando, no se construyen relaciones de pareja sobre las dudas.

Romper una relación que es tóxica es menos doloroso que vivir toda una vida lamentando haber iniciado algo que no debería haber sido.

La relación de pareja es un proyecto conjunto, por lo que veo aquí, en esto estás sola.

Tienes dos opciones:

a. O cortas esta relación que simplemente, no va porque él te está diciendo que no quiere.

b. Sigues adelante, pero lo que tienes por delante, no es un panorama muy alentador, pero si tienes alma de mártir, allá tú, es lo que tendrás... martirio y dolor.

Confío que tomarás la mejor decisión, que no siempre es la más fácil.


________________________________

Tal como en las otras respuestas, publicamos la misma con autorización de la persona involucrada. Quienes nos preguntan a través de nuestro blog, asumen la autorización explícita para publicar la respuesta en el mismo sitio. 

Copyright: Dr. Miguel Ángel Núñez 
No se permite la publicación de este material sin la previa autorización del autor.
Copyright © Dr. Miguel Ángel Núñez, 2016 Preguntas y respuestas
Published By Gooyaabi Templates | Powered By Blogger