Depresión, melancolía y pecado

PREGUNTA

“El otro día en mi iglesia alguien dijo que el desánimo es un pecado. Me sentí muy mal pues yo muchas veces caigo en el desánimo pero motivos no me faltan. ¿Es que acaso un cristiano no puede desanimarse? Soy un ser humano y no soy de hierro. A veces la vida nos trata un poco duro y así crecemos. Todos somos vulnerables. Sé que está muy ocupado pero si pudiera mandarme una sola línea sería muy importante para mí, cuando pueda. Estoy luchando contra la depresión y creo que lo estoy haciendo mal pues lo estoy haciendo a brazo partido”.



 RESPUESTA

Apreciada amiga:

William Shakespeare alguna vez escribió:
No hay tinieblas sino en la ignorancia. 
La respuesta que le han dado es simplemente fruto de mentes que se complacen con repetir a coro conceptos que se dicen sin pensar, sin reflexionar y sin entender con claridad lo que están diciendo, lamentablemente, actitud común en muchas personas que han hecho de la ignorancia su modus vivendi.

Me da tristeza pensar en que muchos han hecho de la ignorancia y la tozudez su forma de actuar, y obran de tal forma que ponen sombras sobre la vida de las demás personas.

La famosa cita 

Muchos que leen a Elena de White suelen citar, fuera de contexto, una cita donde ella ve con desagrado a quienes se complacen en sentimientos de tristeza. Dice:
Nada tiende más a fomentar la salud del cuerpo y del alma que un espíritu de agradecimiento y alabanza. Resistir a la melancolía, a los pensamientos y sentimientos de descontento es un deber tan positivo como el de orar. Si somos destinados para el cielo, ¿cómo podemos portarnos como un séquito de plañideras, gimiendo y lamentándonos a lo largo de todo el camino que conduce a la casa de nuestro Padre? Los profesos cristianos que están siempre lamentándose y parecen creer que la alegría y la felicidad fueran pecado, desconocen la religión verdadera. Los que sólo se complacen en lo melancólico del mundo natural, que prefieren mirar hojas muertas a cortar hermosas flores vivas, que no ven belleza alguna en los altos montes ni en los valles cubiertos de verde césped, que cierran sus sentidos para no oír la alegre voz que les habla en la naturaleza, música siempre dulce para todo oído atento, los tales no están en Cristo. Se están preparando tristezas y tinieblas, cuando bien pudieran gozar de dicha, y la luz del Sol de justicia podría despuntar en sus corazones llevándoles salud en sus rayos” (El ministerio de curación, 195). 
Lamentablemente esta cita ha sido utilizada en contra de quienes en algún momento padecen depresión o se sienten desanimados. El contexto habla del agradecimiento y la alabanza. Por lo tanto se refiere a las personas que “parecen creer que la alegría y la felicidad fueran pecado”. No está hablando de otras situaciones que escapan a esta situación, como la depresión, la tristeza y la melancolía, que son normales en muchos momentos de la vida.

Depresión y tristeza 

Cuando caigamos en la tentación de utilizar citas fuera de contexto, debemos recordar tal como he dicho en otra ocasión, que debemos leer no párrafos sueltos, sino páginas y capítulos completos, y que además, debemos ponerlo en su contexto global. De otro modo, el autor aparece como contradictorio, en este caso, Elena de White.

En una carta ella escribe:
Cuando nos sobrecojan las pruebas, no meditemos en la magnitud de ellas, ni pensemos que no podemos gozarnos en el Señor. Es cierto que tendremos sentimientos cambiantes. Pasaremos por momentos de desánimo y depresión. ¿Pero viviremos por sentimiento o por fe? Cuando nuestros hermanos y amigos hablen imprudentemente, no nos descorazonemos. Recordemos que nos hallamos en un mundo de pruebas y dolor, de penas y desilusiones. Estas experiencias deberían conducimos a Cristo. Si no lo hacen, sufriremos una pérdida” (Alza tus ojos, 251). 
Escribiéndole a una persona que estaba enferma se compadece de su dolor y le dice:
Siento muchísimo que esté enferma y sufriendo. Aférrese de Aquel a quien ha amado y servido todos estos años. Dio su propia vida por el mundo y ama a todos los que confían en él. Simpatiza con los que sufren bajo la depresión y la enfermedad. Siente todo espasmo de angustia que experimentan sus amados. Descanse en sus brazos, y sepa que es su Salvador, su mejor Amigo, que nunca la dejará ni la abandonará. Usted ha dependido de él durante tantos años; por eso su alma puede descansar en esperanza (Cada día con Dios, 314). 
Incluso sostiene lo que es obvio en el texto bíblico respecto a Jesús en el Getsemaní:
La agonía de Cristo no cesó, pero le abandonaron su depresión y desaliento (El deseado de todas las gentes, 645). 
Es decir, Jesús también cayó en el desaliento y la depresión, la cual le abandonó después del Getsemaní.

Del mismo modo, ella habla de su propia experiencia, en varias ocasiones menciona sus sentimientos de angustia, desolación y tristeza. Algunas citas:
He estado realmente vacilando bajo la sombra de la cruz. No es algo común para mí el estar abrumada y sufrir tanta depresión de espíritu como he estado sufriendo en los últimos meses (En lugares celestiales, 53). 
Es cauta en mencionar la forma de salir de esta situación por eso escribe:
Al hablar acerca de las promesas de Dios, a veces, podemos eliminar la depresión de las mentes, de los que están pasando por pruebas y dificultades” (La voz, 176). 
Y la clave de esta cita es la expresión “a veces”, eso significa que no siempre recordar las promesas de Dios ayuda al que está deprimido.

Algunos les gusta utilizar una cita que ella escribió en ocasión de la muerte de su esposo:
Cuando vi el sello de la muerte sobre su rostro, mis sentimientos fueron casi insoportables. Anhelaba llorar en medio de mi angustia. Pero sabía que eso no recuperaría la vida de mi esposo amado, y pensé que no sería una actitud cristiana el entregarme a la aflicción. Busqué ayuda y consuelo de arriba, y las promesas de Dios se cumplieron para mí. La mano del Señor me sustentó. Es un pecado el entregarse sin reservas al dolor y a los lamentos. Por la gracia de Cristo podemos actuar con compostura y aun con gozo cuándo estamos sometidos a las pruebas (Mensajes selectos, 2:307). 
Sin embargo olvidan que con el paso de los años, ella suavizó esta posición tan dura y estoica. En una carta tiempo después le escribió a una mujer que había quedado viuda:
Simpatizamos con Ud. en su aflicción y su viudez. He pasado por las mismas circunstancias que ahora la afligen, y sé lo que significan. ¡Cuánta tristeza hay en el mundo! ¡Cuánto dolor! ¡Cuántas lágrimas! No es correcto decir a los que están afligidos: "No llore, porque no es conveniente llorar". Esas palabras proporcionan poquísimo consuelo. Llorar no es pecado. Aunque la persona que muere haya sufrido durante años debido a la debilidad y el dolor, ese hecho no seca las lágrimas de nuestros ojos (Carta 1O3, 1898; Mensajes selectos, 302). 


Depresión, una enfermedad 

Ahora bien, un hecho que algunos evitan tratar es que la idea “depresión” que Elena de White tenía, no corresponde en absoluto a lo que hoy se entiende por tal concepto.

Los estudios del último siglo han demostrado que la depresión es una enfermedad, en muchos casos involuntaria.

En ese caso, una persona deprimida debe consultar a un especialista para descubrir las causas de su estado, que pueden ser:
  • Internas: Es decir, causadas por factores internos como desequilibrios bioquímicos, hormonales o una combinación de ambos. Ciertas enfermedades como la anemia, problemas a la tiroides, disminución de litio, etc. pueden provocar depresión, y en algunos casos, con consecuencias desastrosas en las vidas de las personas que se ven expuestas no sólo a su situación sino a la incomprensión de otros.
  • Externas: Factores como situaciones debido a la muerte de familiares, desastres naturales, presiones laborales, conflictos matrimoniales o familiares, etc. Que pueden hacer que el estado de ánimo evidentemente cambie. 
Sin embargo, los especialistas han llegado determinar tres tipos de depresión:
  • Depresión mayor: Que puede durar entre una o dos semanas, producto de algún episodio que desencadena dicha situación. 
  • Depresión crónica o distimia: Que normalmente se prolonga en el tiempo al menos por dos años, sin que la persona pueda hacer nada para controlarlo, es involuntario y viene por situaciones apenas comprensibles. 
  • Trastorno bipolar: Que algunos llaman maniaco-depresivo, que se caracteriza por cambios de ánimo abruptos que a menudo son cíclicos. 
En el caso de estas dos últimas formas de depresión es imprescindible la ayuda de un profesional capacitado, y es aquí donde chocamos con la ignorancia religiosa. Personas que bien intencionadas pero mal enfocadas caracterizan la depresión como pecado, lo que no sólo es cruel sino que aumenta el dolor y la aflicción de quien está padeciendo dicha situación.

Hay estados de ánimo que son esporádicos y comprensibles por varios factores asociados a estados físicos o estacionales:
  • Depresión post-parto que afecta a un buen porcentaje de mujeres después de dar a luz y que está asociado en buena parte a cambios hormonales, pero también a la constatación de la responsabilidad que enfrentan, a los cambios suscitados en el cuerpo y también a la presión del medio. 
  • Trastorno menstrual: Que afecta a un gran número de mujeres, también asociado a alteraciones hormonales. 
  • Trastorno afectivo-estacional: Que se da especialmente en otoño o invierno, cuando aumentan las depresiones, los especialistas sugieren que a factores asociados a la falta de luz solar que inhibiría el desarrollo de algunas vitaminas. A mi no me gusta el otoño ni el invierno, porque son épocas en donde tiendo a la melancolía y no tengo complejos de culpa por eso, al contrario, utilizo esos momentos para escribir lo que me es más fácil en dichos instantes, especialmente poesía. Tengo un sobrino que ama el otoño y el invierno porque es pintor y en dichos momentos es cuando su creatividad explota. Por lo tanto, el asunto es relativo a las personas. 
La crueldad del juicio 

Lamentablemente algunos están decididos a utilizar el juicio cuando esa es prerrogativa exclusivamente divina. Menos mal que juzga Dios con una medida de justicia extraordinaria y no otros seres humanos.

Calificar de pecado la depresión, la melancolía, el desánimo y la tristeza, es simplemente un acto de crueldad. Tengo mucha pena por quienes actúan así, puesto que cuando se ven enfrentados a situaciones dolorosas, tienden a reprimir sus emociones, por los sentimientos de culpa que sienten, y finalmente se enferman o enferman a quienes están a su lado.
  • La tristeza es normal. Jesús lloró, no hay pecado en estar triste. 
  • La melancolía es normal, una persona que se mantenga del mismo ánimo siempre es sospechosa de tener una enfermedad psiquiátrica. 
  • El desánimo es normal, estar con el mismo ánimo cuando uno se enfrenta a situaciones frustrantes, injusticias o situaciones que no puede controlar, no sólo es absurdo sino inhumano. 
  • La depresión que no es crónica ni es producto de un trastorno bipolar es normal. Una persona enferma o que ha perdido a un ser querido, es normal que se deprima. 
Por lo tanto, hacer juicios por los estados de ánimo suponiendo que las personas cristianas no tienen derecho a entristecerse o expresar su dolor, es simplemente absurdo y carente de lógica. Es producto de la ignorancia y del orgullo religioso que tanto mal hace.

Conclusión 

Busque ayuda profesional para establecer qué es lo que está viviendo. No se desanime por quienes pretenden hacerla sentir mal con lo que padece, pero no se quede con los brazos cruzados, tiene que encontrar la raíz de lo que vive.

A veces es necesario hacer “higiene mental” como decía Salvador Iserte, y aprender a enfrentar situaciones que nos dañan. Eso implica, aprender a pensar positivamente, a concentrarse en los aspectos agradables de la existencia, a aceptar positivamente las cosas que podemos controlar, y entender que hay otras que no dependen de nosotros.

Pero, de todos modos, si la situación es crónica, es necesario dejar de creer que sólo orando se sanará. Ore para que Dios le de discernimiento para encontrar al profesional que la pueda ayudar. Ore para que le de fortaleza para enfrentar el momento que vive. Pero no se desanime orando, eso no es lógico. Y por último, deje de escuchar a quienes en su ociosidad espiritual no tienen más ocupación que andar molestando a quienes deberían estar ayudando.

Un abrazo de simpatía, confío en que pueda escribirme para decirme que está mejor y que está ayudando a otros para no caer en lo mismo ni para permitir ser herido por los lobos de turno.

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Tal como en las otras respuestas, publicamos la misma con autorización de la persona involucrada. Sin embargo, quienes nos preguntan a través de nuestro blog, asumen la autorización explícita para publicar la respuesta en el mismo sitio. 

Copyright: Dr. Miguel Ángel Núñez 

No se permite la publicación de este material sin la previa autorización del autor.

12 comentarios:

  1. Freddy González4 de mayo de 2010, 3:11

    ESTA MUY BUENO ....

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  2. ES UN TEMA IMPORTANTE Y MUY NECESARIO TRATARLO EN ESTOS TIEMPOS.

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  3. Yuver Arteaga Araujo4 de mayo de 2010, 13:51

    Excelente

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  4. Realmente me encanto! Gracias Pr. por estos articulos que escribe!

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  5. Lucero Yauri Perales4 de mayo de 2010, 13:52

    Muy bueno!!!

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  6. Fernando Aranda Fraga4 de mayo de 2010, 13:52

    Como siempre, cuándo se dejarán de hablar pavadas, el otro día a Michelle le dijeron algo parecido en la escuela, es increíble que haya gente tan ignorante..., qué bien Miguel que lo hayas posteado esto a fin de desprejuiciar a tanta gente descarriada que puebla la amplia Viña...

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  7. Solange Pincheira4 de mayo de 2010, 15:21

    depresion melancolia y pecado, me gustaria leer ese libro pastor

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  8. Muy, muy bueno Pastor! Al leerlo cada día aprendo algo nuevo! Bendiciones!

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  9. muchas gracias por sus palabras pastor!!Dios lo bendiga!!

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  10. Que lindo saber que no soy la única que padece depresión leve, una enfermedad con la que he aprendido a convivir... cuando me pasa esto, recurro con más ganas a Jesús... claro que llevo una buena dieta, ejercicio... pero si algo pasa se que puedo contar con Él, con su amor y su simpatía :)

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  11. BUENAS NOCHES O BUENOS DIAS,PASTOR........... ESPERO QUE UD. Y SU FAMILIA ESTEN MUY BIEN CON LA GRACIA Y BENDICION..... DE NUESTRO SEÑOR...MMMMMMMMMMMMHHHHHHHHHHJJJJJJJJJ.
    LEI UN LIBRO( EL AMOR NO SE MENDIGA) SUYO QUE ME COLPORTO UN MISIONERO,Y CADA VEZ QUE LEIA L LIBRO SENTIA QUE ESTABA SIENDO DESOHAJADA MI VIDA,PUES COMO QUE SI TODO LO QUE YO HE VIVIDO LO ESTABA LEYENDO N AQUEL LIBRO,Y SENTI MUCHO DOLOR Y TRISTEZA Y LLANTO...
    Y DESPUES D MUCHO TEIMPO:
    ESCUHE UNAS PREDICAS SUYAS QUE UN MISIONERO LLEVO UN DIA A MI GPO. PEKEÑO Y LO DJO EN EL COMPUTADOR.... Y PÙES DE VRAS QUE CADA VEZ QUE LO ESCUHCABA, ME PONIA A LLORAR Y SOLO L DECIA A DIOS Q PORFAVOR ME AYUD A TOMAR LA MEJOR DESICION Y NO QUE PRMITA QUE VUELVA A COMETER LOS MISMAS O PEORES ERRORES HORROROZOS QUE COMETI N MI VIDA PASADA ANTES D ACEPTAR A CRISTO,SOY D PERU TENGO 28 Y PUES N MI FAMILIA SOY LA UNICA QUE PERTENECE A LA IGLESIA ADVENTISTA Y OJALA DIOS MEDIANT TODA MI FAMILIA PUEDA TAMBIEN FORMAR PARTE D LA FAMILIA D CRISTO.
    SABE PUES MMMMMMMHHHHHHHHHHHHHHHJJJJJJJJJJJJJ...........DESEO QUE UD. M PUEDA AYUDAR SI ES POSIBLE CLARO,PUES AHORA M SIENTO MUY MAL,MUY DOLIDA PERO CON LA AYUDA D DIOS STOY TRATANDO DE SALIR ADELANTE.........PUES MUCHAS VECES SIENTO DESEOS D MORIR,XQ HE TENIDO MUCHAS TRAUMAS N MI VIDA Y TMBN DECEPCIONS AMOROSAS Y ESO ME IENAN D NOSTALGIA.DISCULPEME SI LE CUENTO,YO SE QUE NECESITO AYUDA PROFESIONAL PERO MUCHAS VECES NO COMO NI DOND HALLARLA,CLARO OBVIAMNT QUE MI AUXILIO MUY PRONTO Y MEJOR ES DIOS MEDIANTE CRISTOJESUS,PERO TMBN NECESITO HABLAR CON UN PROFESIONAL Y PUES M DESESPERA..Y BUENO TMBN LO ECONOMICO M DETIENE A PODER BUSCAR AYUDA, Y PUES TAMBIEN MUCHOS PREJUICIOS.DISCULPEME SOLO NECESITO PODER ENCONTRAR AYUDA........GRACIAS POR TENER EST SPACIO Y OJALA M PUEDA RESPONDER, DIOS LO BENDIGA A UD. Y SU FAMILIA........SALUDOS A LA DISTANCIA.QUE DIOS LOS GUARDE CON BIEN.

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