Que no se te pase el tren

Pregunta

"Tengo 40 años, soy profesional, tengo muchos deseos de amar, pero a la vez tengo miedo que me traicionen y no me sean fiel. Mientras fui evangelica, tuve mis enamorados de la iglesia y los dos me traicionaron, sufrí mucho, me dio depresión. Me amargué mucho cuando me dijo que se había asado con otra chica. Pasó el tiempo, conocí a los 27 años un muchacho de la iglesia evangélica, pero al año también me traicionó. Desde hace años que no he estado con nadie, porque no hay chicos galantes, ni temas de conversación, tengo miedo que me suceda lo mismo. Me gustaría tener contacto con otros profesionales cristianos. Hace años conocí a un muchacho y me llamó a mi casa, yo le dije a mi mamá que me negara. Siento que cada vez que he estado con un muchacho solo me han creado problemas. No confío en los varones, sean o no cristianos. Algunos mienten mucho. ¿Cómo puedo confiar de nuevo?"



Respuesta

Querida amiga:

A los 40 años corres el riesgo de convertirte en experta en bodas… de tus amigas, sobrinas y tías… y ver un desfile continuo de personas que se casan, y tú quedarte en un rincón mirando como la fiesta la viven otras, si quieres convertirte en la tía de todos, la amiga que ayuda en bodas, la soltera profesional que ve pasar el desfile de felicidad frente a su nariz, entonces, sigue con auto conmiseración y con esa actitud… pero si quieres encontrar a alguien, tendrás que tomar algunas decisiones radicales, que probablemente no te gustarán, pero son el precio de convertirse en arquitecto de tu propio porvenir y no en gelatina del destino.

Tomar el toro por las astas

Para empezar, nadie te encontrará novio. Ese es tu trabajo. Sé que eres profesional, por lo tanto, haz un plan. Planifica encontrar a alguien. Haz una lista de todos los jóvenes que te podrían interesar y proponte conocerlos. A la edad que tienes no es para andar con vueltas infantiles, sino directa, acercarte, sonreír y hablar.

En las iglesias no abundan los profesionales, así que saca la cabeza de tu pecera y comienza mirar por otros rumbos… cristianos. Algunas cosas que puedes hacer: 
  • Abandona los cargos que puedas tener en la iglesia. No aceptes ninguna responsabilidad. Si te preguntan por qué simplemente diles que tienes que hacer algo muy importante, que es buscar pareja y te vas a poner en una campaña… cuando ya encuentres novio, vendrás con él a la iglesia y colaborarán. No le hagas caso a los espiritualizantes que te dirán: “El Señor te pondrá a alguien en tu vida” (eso es falso, Dios no es casamentero, ni hace tu trabajo, esa tarea es tuya). Tampoco le pongas atención a los que te dirán que debes orar y ayunar para que Dios te muestre una persona (no estás ciega, puedes ver y si te pones a ayunar para encontrar a alguien, capaz que de hambre no lo veas aunque esté en tus narices).
  • Comienza a visitar las demás iglesias que haya en tu ciudad y empieza a conocer personas. No te quedes con la idea que la persona que te va a amar llegará a ti mientras tú estás arrodillada orando. Tienes que hacer algo, que es buscar, comparar, mirar, conversar, relacionarte, no quedarte esperando en un rincón con el corazón en la mano, la ansiedad en el estómago y con cara de mendiga… eso no es justo para ti, ni para tu inteligencia.
  • Amplía tu círculo de amistades. Eso implicará asociarte a grupos de profesionales cristianos, actividades recreativas que esté lleno de solteros cristianos (no te vas a asociar a un grupo de damas cristianas… ahí no vas a encontrar pareja), en otras palabras, no te quedes en la casa esperando que el novio te llegue del cielo.
  • Asiste a cuanta actividad haya en tu ciudad o en otras ciudades, donde eventualmente puedas encontrarte con solteros promisorios y que sean cristianos. Eso implica ir a congresos, campamentos, recitales, conferencias, en otras palabras, no quedarse esperando que el novio te llegue a la puerta.


Ahora, lo más difícil, pero es algo que debes hacer:
  • Independízate de su familia. En tu carta sólo mencionas a tu mamá, pero si vives también con padre o hermanos, independízate. Seguir viviendo con tus padres a los 40 años es infantil… y, lo más grave, eso da mala espina a los futuros novios o interesados… muchos se asustan de ver a una persona dependiente y si vives con tu mamá, de encontrarse con una aspirante a suegra porque cuando una mujer de tu edad vive con sus padres… entonces, da la impresión (que puede ser falsa), de que los padres aún le manejan la vida. Si no tienes posibilidad de costear un departamento sola (aunque lo dudo porque eres abogada), busca a una amiga y comparte un departamento, pero crea tu propio espacio, y no dejes que tus padres se metan en tus decisiones. Si no lo haces, seguirás preparando una vejez de solterona.

El miedo paranoico

Por otro lado, si el miedo te inmoviliza, te daña y no te permite tomar decisiones y avanzar, entonces es hora de pedir ayuda.

Creo en la oración, pero también creo en el viejo dicho de las abuelas “A Dios orando y con el mazo dando”. Haz tu parte, y Dios hará el resto.

Muchos cristianos, que aún nos saben que vivimos en el siglo XXI, y se han quedado en el tiempo de las cruzadas y la edad media, venden la idea falsa e ignorante, que la psicología es satánica… sin entender que satánicos hay en todas partes, los peores son los lobos disfrazados de oveja que aparentan piedad, y se vinculan en las iglesias, pero sólo muerden y dañan.

La psicología puede ser un medio eficaz para ayudarnos a entender nuestra mente y cómo funcionan nuestros afectos. Desentrañar nuestra historia y comprender cómo las heridas del pasado nos han condicionado para ser cómo somos. Un psicólogo cristiano, que conoce sus limitaciones y no se padece del Síndrome de Mesianismo, guiará y orientará, y colaborará para que una persona dañada genere herramientas de resiliencia para aprender a vivir con el trauma y los conflictos y enfrentar la vida sin miedo.

Los varones mentirosos

Ten cuidado con generalizar. Hay varones que son verdaderos ogros disfrazados de seres humanos, serpientes con sonrisas seductoras… pero hay otros, que son honestos, limpios de cuerpo y mente y que tal como tú están buscando hacer lo correcto.

Generalizar puede ocasionar que te veas imposibilitada de hacer lo correcto y de tomar decisiones acertadas. Aprende a desembarazarte de las personas que te dañan, quedarte con lo que te han hecho no te ayuda a crecer ni avanzar. Mira la vida desde una perspectiva diferente. Siempre es posible que alguien te dañe, pero, el mayor daño es el que tú misma te haces al permitir que la actitud de otros condicione lo que eres y la manera en que enfrentas la vida.

Responsabilidades compartidas

Finalmente, algo medular, lo dejo para el final, porque me parece que es algo que necesitas enfrentar y elaborar. Si tres o cuatro personas te han sido infieles, y te han fallado, pensar que sólo es responsabilidad de ellos es infantil y poco sabio. Todos los seres humanos colaboran para que las personas con las cuales nos relacionamos actúen de un modo u otro. Es muy probable que tu responsabilidad sea mínima, inconsciente o premeditada, pero no actúes pensando que el problema sólo es de los demás.



Analiza, ojalá con la ayuda de un profesional, para que puedas verte a ti misma y reflexionar en la responsabilidad que puedas tener, por omisión o transgresión, para no caer en lo mismo y evitarlo en el futuro.

Quiero comer torta

Aunque estoy a dieta, me encantaría comer torta de boda, y mejor aún, asistir a tu boda y casarte. Así que ponte en campaña que yo me apunto para ir a tu matrimonio (no tengo idea de donde escribes, espero que no sea lejos…).

Levántate, deja de sentir lástima de ti misma, sonríe, haz lo que tengas que hacer y ponte a buscar novio… por ahí hay alguien que anda igual que tú, buscando…


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Tal como en las otras respuestas, publicamos la misma con autorización de la persona involucrada. Sin embargo, quienes nos preguntan a través de nuestro blog, asumen la autorización explícita para publicar la respuesta en el mismo sitio. 

Copyright: Dr. Miguel Ángel Núñez 
No se permite la publicación de este material sin la previa autorización del autor.

3 comentarios:

  1. No tengo 40, pero si no sigo sus sabios consejos llegaré a esa edad. Me pondre un cartel que diga DISPONIBLE buscare a mi compañero. Muchas bendiciones Dr.

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  2. ¡Que ciertas sus palabras Dr. Núñez! Yo las puedo confirmar con mi vida. Cuando cumplí 30 años me dio pánico pues tenía un novio por dos años que no se quería comprometer y yo ya me quería casar. Así que dejé a ese novio (que por cierto, todavía no se casa.. jejeje) y me puse a BUSCAR con quién casarme. Una de mis búsquedas fue en internet. Sólo me relacionaba con posibles candidatos ¡y funcionó! Así conocí al hombre maravilloso que es mi esposo. Es ASD igual que yo, profesionista como yo y compartimos varios gustos y aficiones. Cuando nos casamos yo tenía 32 años y este año cumplimos 10 de muy feliz matrimonio. Comparto mi historia por si sirve también a alguna muchacha que le gustaría casarse. No tengas miedo, sal a buscar un esposo, no rebajes tus valores y no te canses de buscar. ¡El que busca, encuentra! :)

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  3. Yo por apurarme en buscar un novio encontre un equivocado, pero es facil de detectarlo sino por la prisa habeces nos vuelve ciega y nos angustiamos, hay que cerrar historias y empezar con el corazon limpio. Me gusto mucho los consejos.

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