Navegando entre dos amores

PREGUNTA 

“Me parece hermosa esa declaración del libre albedrío que Dios nos da a pesar de que nuestras decisiones no siempre sean correctas. Sin embargo me es complicado decidirme o tener una relación de compromiso. Mi novio me dice estar dispuesto a amarme y respetarme por el resto de su vida, es decir matrimonio, pero me da un miedo horrible de fallarle.

El problema es que me gusta una persona desde hace como un año. Vivimos lejos pero nos atraemos y me pongo boba. Él estudia en otra ciudad y no nos podemos relacionar bien. La distancia fue como una prueba, me sentí sola y busque a un buen amigo que se convirtió en mi novio. La verdad es que cuando veo al otro joven no es lo mismo que con mi actual novio. Él sabe lo que pasa, no le he querido ocultar nada, pero cuando dice que me deja libre para que tome la decisión que quiera, eso me destroza porque sé que él se siente muy mal. No sé qué hacer. Por favor dígame algo. No tengo padres cristianos y quiero hacer la voluntad de Dios sin lastimar a nadie”.


RESPUESTA

Apreciada amiga:

Gracias por confiar en mí y hacerme esta pregunta, que no es muy cómoda de hacer y que supongo te tiene con un gran dilema. Si me has escrito sabes que no suelo andar con rodeos y digo lo que pienso, con cariño, pero no dejaré de decirte lo que creo que es correcto.

Amar es una decisión

Para empezar, el amor no es sentimiento, es una decisión. Los seres humanos elegimos amar. En ese sentido, tú no amas a tu novio porque has decidido amar a otra persona. Desde esa perspectiva estás siendo deshonesta en primer lugar, contigo misma, y en segundo lugar con el que se hace llamar tu novio, aunque emocionalmente no lo sea.

Amar implica en primer lugar decidir, pero pensando en la persona amada. El amor es dar antes que recibir, por lo tanto, no estás pensando en quien dice ser tu novio, sino sólo en ti misma. Cuando alguien ama lo hace de una manera incondicional y no con medias verdades.

Por el bien de tu novio y del amigo que te interesa, seguir en esta relación, va a dañar a más de una persona, empezando por ti misma.

Es normal que en las relaciones de pareja surjan dudas, pero éstas hay que aclararlas, porque de otro modo, produce un conflicto mayor.

La Biblia dice que el amor “no hace nada indebido, no busca lo suyo” (1 Corintios 13:5) y lo que estás haciendo es exactamente lo contrario. Es preferible que seas honesta contigo misma y con tu novio, y que no sigas en una relación que puede producir, potencialmente, mucho daño.

El noviazgo no es la mejor forma de conocer

Muchos jóvenes, especialmente influenciados por telenovelas y novelas románticas, se ponen de novios porque creen que de esa forma conocerán a una persona que será “la indicada” o el “indicado” para sus vidas. La realidad es que el noviazgo es una mala forma de conocer, porque las personas dejan de ser totalmente auténticas y se van comprometiendo física y emocionalmente, al riesgo de que después aunque se den cuenta que han cometido un error tienden a seguir por el compromiso que han asumido, algo que te pasa a ti de cierta forma.

La mejor forma de conocer a alguien es mediante la amistad. Una amistad genuina, sin dobleces, y donde no haya compromiso físico ni emocional, pero donde tengan la posibilidad de interactuar en muchos contextos distintos, para interactuar de manera natural, sin sentirse obligados a ser de una determinada manera. Cuando las personas son amigas de verdad se muestran tal como son, sin dobleces, y esa es la mejor forma de acercarse al mundo interior de alguien.

Haciendo actividades juntas como amigos, podrán aprender y entender si pueden o no pasar a una etapa de pareja. De hecho las parejas que son amigos, son las que tienden a perdurar en el tiempo, porque de un modo u otro se han elegido conociéndose.

Cuando esto no sucede, ocurre que muchas personas van descubriendo la verdadera naturaleza de su pareja recién cuando son novios, y en algunos casos, cuando ya están casados y la situación se torna más compleja por el compromiso que ya tienen.

Amistad, es lo que precisan, no noviazgos que de un momento a otro pueden terminar produciendo daño emocional a unos y otros.

Inestabilidad emocional

Por otro lado, muchas señoritas y jóvenes, muestran la tendencia que se refleja en tu carta. Estás enamorada de un joven que vive en otra ciudad, no tienes mucho tiempo de conocerlo, pero quedas prendado de él. Luego, al regresar a tu lugar de origen te sientes sola, y no se te ocurre mejor idea que ponerte de novia con un amigo. Eso es creer ingenuamente que un clavo saca a otro clavo. Eso no es verdad, esa es psicología basura, que para lo único que sirve es para dañar a las personas.

Es un rasgo de inestabilidad emocional no aprender a estar solo o sola. De hecho, para que las personas sean capaces de compartir su vida con otros, deben aprender a aceptar y vivir con su soledad, de manera plena, de otro modo, convertirán a otro ser humano en un medio para satisfacer un fin. Dicho de manera más folklórica, no puedes hacer que otro ser humano sea tu bastón emocional para suplir algo que es una necesidad no resuelta tuya. Si te sientes sola, ten amigos y amigas, y en la amistad encontrarás el mejor lugar para desarrollarte, pero no en una pareja, porque allí la situación cambia, el compromiso es mayor, y las posibilidades de lastimar y ser lastimado son muy altas.

¿Qué hacer?

Corta con el “novio” que tienes, pero no busques al otro joven, al menos deja que pase un tiempo. Espera que se aquieten las aguas, de otro modo, además, darás pésimo testimonio de ti misma y te harás un cartel de persona con principios no sólidos.

Si el otro joven está interesado en ti, te lo hará saber. Sean amigos, compartan, conversen, dialoguen, participen en actividades conjuntas con otras personas, pero no te pongas de novia con él, hasta que pase al menos un año…. Si, si lo sé. En la mente de un joven o señorita un año puede parecer un siglo, y si es inestable, puede parecer la eternidad. Pero, se necesita entre seis meses y un año para conocer verdaderamente a una persona. Puede ser que en tu cabeza sólo anden pajaritos y lo que tú sientes por ese joven que está lejos, no sea lo mismo que él quiere. Así que ¿para qué apresurar las cosas si apresurándolas la puedes complicar?

En el intertanto conoce a otras personas. Relaciónate con la mayor cantidad de jóvenes que puedas, siempre en tu clima de amistad y estando con otras personas. Eso te dará la oportunidad de observar, meditar, reflexionar y tomar una decisión inteligente.

Dios y el amor

Muchas veces, influenciados por una teología chatarra, muchos creen que Dios anda buscándole parejas a todos los que se lo piden. Aparte de ser una concepción ingenua, pondría a Dios en una situación muy complicada, porque cualquier situación difícil o complicada, la tendencia humana sería culpar a Dios.

Dios no es casamentero. Lo repito, Dios no tiene vocación de andar juntando parejas. Eso no significa que no le interese, al contrario, pero Dios nos ha dado suficiente inteligencia para poder tomar decisiones.

¿Qué hace Dios? Pues lo que ha prometido, y Dios cumple sus promesas.

Dios ofrece dar discernimiento, es decir, la capacidad para descubrir qué está bien o qué está mal (1 Corintios 2:14). Sin discernir no podremos ser capaces de saber qué está bien y qué está mal. Sin embargo, no importa cuánto discernimiento de Dios, la decisión final será nuestra y de nadie más.

Dios es nuestra fortaleza (Salmo 46:1), eso quiere decir, que en los momentos difíciles es quien nos sostiene y nos da el ánimo para seguir y salir airoso de la angustia o las complicaciones, muchas de ellas que nosotros mismos provocamos.

Dios ofrece escucharnos, para eso es la oración, para entrar en la antesala del trono divino y verter nuestras preocupaciones, pero tienes que escuchar la voz de Dios que te habla a través de su palabra, de otro modo, el que ores no servirá completamente, será como una especie de monólogo donde sólo hablas tú y no le das tiempo a Dios a hablarte.

Conclusión

Si has pedido consejo es porque en el fondo sabes que no estás obrando bien, eso implica, que tu conciencia te está hablando y no es malo hacerle caso, podrás ahorrarte muchas lágrimas en el futuro.

Uno debe casarse porque la persona a la que se ama es la que completa mejor el proyecto de vida que tenemos. Necesitamos un compañero o compañera que pueda caminar a nuestro lado, pero que juntos podamos construir una existencia que de placer, seguridad, identidad, amistad, cariño y armonía. Eso no se consigue con medias verdades, sino con honestidad, por esa razón, cortar es la mejor salida en tu situación y esperar lo más sabio para no cometer el mismo error, si no terminarás como el cantante “tropezando siempre con la misma piedra”, y no hay peor necio que aquel que tropieza con la misma roca más de una vez sin aprender la lección.

La Biblia dice: “El oído que escucha las amonestaciones de la vida, entre los sabios morará” (Proverbios 15:31). Espero que tú seas una de las sabias que escucha.



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Copyright: Dr. Miguel Ángel Núñez
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4 comentarios:

  1. Que completa la reflexión!! Gracias por el aliento y recordarnos la responsabilidad que tenemos en nuestra propia vida!!

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  2. Muchas gracias por su escrito Pastor, por colocar sus talentos al servicio de Dios. Feliz sabado

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  3. De Verdad q tiene Toda la Razon.

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